Kaivalya Pāda · Sutra 30
ततः क्लेशकर्मनिवृत्तिः
tataḥ kleśakarmanivṛttiḥ
De ahí viene el cese de las aflicciones y del karma.
El resultado de dharmamegha samādhi es la cesación completa (nivṛtti) de las kleśas (aflicciones) y del karma (acción vinculante).
Las cinco aflicciones que han impulsado el ciclo de sufrimiento desde tiempo sin principio finalmente se extinguen: ignorancia, ego, apego, aversión y miedo a la muerte. Sin combustible, el fuego del saṃsāra se apaga.
Simultáneamente cesa el karma. No es que el cuerpo deje de actuar, sino que las acciones ya no producen nuevas semillas. El yogui puede continuar funcionando en el mundo, pero sin crear nuevas ataduras.
Prārabdha karma, el karma ya en movimiento que produjo el cuerpo actual, puede continuar hasta agotarse naturalmente. Pero sañcita (acumulado) y kriyamāṇa (nuevo) se terminan definitivamente.
Es como una rueda de alfarero que sigue girando un tiempo después de que el pie deja de impulsarla. El impulso previo se agota; no se añade nuevo impulso.
Este es el fin del ciclo: sin aflicciones que motiven, sin karma que vincule.