Kaivalya Pāda · Sutra 19
न तत्स्वाभासं दृश्यत्वात्
na tatsvābhāsaṃ dṛśyatvāt
La mente no es auto-luminosa, porque es objeto de percepción.
Este sutra establece una distinción crucial. La mente (citta), aunque parece brillar con luz propia, no es verdaderamente auto-luminosa (svābhāsa).
La prueba es simple: la mente es dṛśya, algo visto, un objeto de percepción. Podemos observar nuestros pensamientos, emociones y estados mentales. Lo que puede ser observado no puede ser el observador último.
Si la mente fuera auto-luminosa, no necesitaría nada para conocerse. Pero la mente es conocida por algo más fundamental: el puruṣa, la consciencia pura que es genuinamente auto-luminosa.
La mente brilla, pero con luz prestada, como la luna refleja la luz del sol. Su aparente consciencia es el reflejo del puruṣa en el espejo de buddhi.
Esta comprensión es liberadora: no somos nuestros pensamientos ni nuestras emociones. Somos la consciencia que los ilumina. Confundir el reflejo con la fuente es el error fundamental; distinguirlos es el comienzo de la liberación.