Kaivalya Pāda · Sutra 6
तत्र ध्यानजमनाशयम्
tatra dhyānajam anāśayam
De estas, la mente nacida de la meditación está libre de impresiones latentes.
Retomando las fuentes de siddhis mencionadas en el primer sutra, Patañjali distingue cualitativamente entre ellas. Solo la mente transformada por dhyāna (meditación profunda) queda libre de āśaya, el depósito de impresiones kármicas.
Las mentes o poderes obtenidos por nacimiento, sustancias o incluso mantras pueden cargar residuos kármicos. Pero lo que nace de la meditación es puro, sin semillas que generen nuevos ciclos de causa y efecto.
Anāśayam significa “sin receptáculo”, sin almacén de saṃskāras. Es una mente que actúa sin crear karma nuevo, sin dejar huellas que perpetúen el ciclo de transmigración.
Esta es la diferencia crucial: otros métodos pueden producir experiencias extraordinarias, pero solo la meditación conduce a la liberación permanente.
El yogui sabio no se deslumbra por los siddhis; busca la pureza que solo dhyāna proporciona.