Vibhūti Pāda · Sutra 22

सोपक्रमं निरुपक्रमं च कर्म तत्संयमादपरान्तज्ञानमरिष्टेभ्यो वा

sopakramaṃ nirupakramaṃ ca karma tatsaṃyamādaparāntajñānamariṣṭebhyo vā

El karma es de dos tipos: activo y latente. Del saṃyama sobre él, o de los presagios, surge el conocimiento de la muerte.

Sopakrama es activo, en movimiento. Nirupakrama es latente, dormido. Karma es acción y sus consecuencias. Aparānta es el final, la muerte. Ariṣṭa son presagios, señales.

El karma puede estar fructificando ahora (sopakrama) o esperando su momento (nirupakrama). Mediante saṃyama sobre estos dos tipos, el yogui conoce cuándo llegará la muerte.

Alternativamente, puede conocerlo por ariṣṭas, señales o presagios tradicionales que indican la proximidad del fin.

Conocer el momento de la propia muerte no es mórbido en el contexto yóguico. Permite prepararse, completar asuntos pendientes, dirigir conscientemente el proceso.

Los yoguis avanzados pueden incluso elegir el momento de dejar el cuerpo, mediante técnicas como mahāsamādhi.

Este siddhi también tiene uso benéfico: percibir el estado kármico de otros para ayudarles.

El karma no es destino fijo. Conocerlo permite, en algunos casos, modificarlo.