Vibhūti Pāda · Sutra 55

सत्त्वपुरुषयोः शुद्धिसाम्ये कैवल्यम्

sattvapuruṣayoḥ śuddhisāmye kaivalyam

Cuando la pureza de sattva iguala la del puruṣa, surge kaivalya.

Sattva es la mente en su aspecto más puro. Puruṣa es el Ser. Śuddhi es pureza. Sāmya es igualdad. Kaivalya es liberación, aislamiento.

Este sutra cierra el Vibhūti Pāda con la meta final.

Sattva, por puro que sea, siempre tuvo un velo sutil de impureza: la identificación con prakṛti. Puruṣa, en cambio, es pureza absoluta por naturaleza.

Cuando sattva se purifica completamente, cuando no queda rastro de rajas ni tamas, cuando la identificación errónea cesa, entonces sattva refleja perfectamente a puruṣa.

En ese momento de igualdad perfecta, surge kaivalya: el puruṣa se reconoce como siempre fue, libre, solo, completo.

Kaivalya no es algo que se gana ni un estado que se alcanza. Es el reconocimiento de lo que siempre estuvo ahí.

Los siddhis eran señales en el camino. Este es el destino. El cuarto Pāda, Kaivalya Pāda, explorará este estado en detalle.

Así concluye el libro de los poderes, apuntando más allá de todo poder hacia la libertad suprema.